lunes, septiembre 14, 2009

Calentar y listo

Después del éxito de las entradas precocinadas en otros blogs (así cualquiera!!), he decidido probar si era realmente para torpes lo de programar posts. Sospecho que sí, porque me han dicho: "Hasta tú puedes hacerlo", y no me he sentido demasiado ofendida. Al César lo que es del César, y a mí los insultos por dummy. O algo parecido, que los refranes se parecen todos mucho y me lían. El caso es que esto tiene que aparecer el lunes a la hora de comer. Si fallo, todos os daréis cuenta (Bich la primera, que me lo ha prometido). Así soy.

Pues nada, para rellenar el hueco de entrada absurda, aprovecho y hago promoción de links en mi barra lateral. Se trata del nuevo flamante blog de la Artista, de quien ya he hablado en otras ocasiones. Esa que nunca llegó a escribir en este blog porque olvidó su contraseña y luego nunca tenía ideas o tiempo o ganas. A pesar de todo la quiero mucho y se lo perdono, y desde aquí os recomiendo vistarla. Cómo dibuja la tía, qué orgullosa estoy :)
Ahora sólo queda que siga actualizando de vez en cuando. Venga, Sai, dale caña! Y los demás, derechitos al blog de iSa Soto, por favor.

En segundo lugar, pero no menos importante está el blog que me provee de variada música de actualidad o no, pero siempre de alta calidad. Revisad su archivo y uniros al club de fans. ¡Puede que hasta tengáis camiseta! El pato está en el agua. Y va lanzado.

Ahora que repaso mis enlaces, he descubierto con horror que no tenía el blog de Bichejo. ¡¡¡Noooooo!!! ¿Cómo ha podido ocurrir? No sé si será capaz de perdonarme, la verdad. Probablemente me castigue con un retorcido plan elaborado por las Alimañas Cósmicas en su conjunto. Me lo merezco. He tratado de compensarla inundándole el blog de comentarios... que ha tenido que contestar durante horas al regreso de sus vacaciones. Espera, esto no me está ayudando mucho. Dammit!

De momento hasta aquí las adiciones. Ahora las sustracciones. Por lo visto, el blog de Juan de A vuelapluma se ha vuelto privado. Como nadie me ha invitado, caerá a la categoría de "El que tuvo... retuvo", porque tampoco es plan de borrarlo sin más. A lo mejor lee esto y me invita. O no. Cuando vuelva a trastear con enlaces y configuración del blog, ya pensaré qué hago...

Con una de cal y otra de arena, doy por terminado el post. ¿Funcionará? Qué nervios, oyes.

viernes, septiembre 11, 2009

Dador de forma

Dos chicos y una chica cometen un crimen, no es imperdonable pero va contra la ley. Viven en un mundo extraño y ellos se rebelan. Uno de ellos comete un fallo y son descubiertos. Les persiguen y atrapan al que cometió el error. Los demás siguen huyendo pero ella, en un momento de compasión, se gira y gesticula: "Si alguna vez sales, él te matará". Los errores no se perdonan entre ellos. La crudeza de estas palabras de advertencia cae sobre él y lo entiende. Sólo tiene una opción.

Años después se produce el reencuentro, aunque no todo sucede como habían pensado. Se trata de una casa oculta, subterránea, equipada con un soporte vital de autoabastecimiento que la hace casi indetectable desde el exterior. En una enorme piscina de paredes transparentes que ocupa casi todo el piso inferior, le encuentran. Su única escapatoria posible se manifiesta dolorosamente ante sus ojos. Se ha transformado en un Animal. No puede estar mucho tiempo sin vivir bajo el agua, o sin alimentarse de esa extraña sustancia. Su única compañía es un perro pequeño, que reconoce en los visitantes a seres extraños que, sin embargo, han provocado una súbita alegría a su dueño. Pero los visitantes saben que el extraño es él y que nunca podrá abandonar ese refugio. Ni relacionarse con nadie más, ni siquiera con ellos. Al final el sacrificio fue mayor que el fallo cometido.

La furia del que consiguió huir y juró vengarse se desvanece como cenizas en el aire. Pero el orgullo es una losa al cuello. Apenas es capaz de palmear la espalda de su antiguo compañero, mientras las palabras mueren en sus labios antes de ser pronunciadas. Ella contempla la escena con el corazón roto en pedazos. No tendría que haber sido así. Mira suplicante al hombre atormentado. "Díselo," susurra, "necesita que le perdones. Díselo". Pero el entumecimiento ya ha hecho presa en él, es tarde para el arrepentimiento. Ese silencioso y alienado ser en que se ha convertido su antiguo amigo ya no saldrá de sus recuerdos, su imagen les torturará en sueños.

Ha vuelto al agua. Hora de irse. En el último momento, ella se gira, apoya la frente en el cristal de la piscina y se concentra en transmitir un mensaje con la mirada. Lo recibirá. Es un tierno abrazo, toda la calidez que ya no podrá sentir. Las luces se apagan. No volverán a verse.

lunes, septiembre 07, 2009

Gente de la calle

Al acercarse el reinicio de las series que nos han dejado en suspense durante el verano, me veo obligada a difundir la Palabra. La de Joss Whedon, claro.

Dollhouse es una casa de muñecas, puesta al día en la era tecnológica, donde las 'muñecas' no son otra cosa que personas. La tecnología entra en juego a través del borrado de memoria que sufren las 'muñecas' o activos, después de completar cada misión para la que fueron contratados. Son gente joven, guapa, en forma, y se les 'programa' para hacer realidad cualquier deseo de quien tenga el dinero suficiente para pagar sus servicios. Cualquier cosa, dentro de unos márgenes de riesgo. Por supuesto la existencia de esta Casa de Muñecas o Dollhouse está relegada al mundo de las leyendas urbanas. Ningún gobierno u organismo público la reconoce, y sin embargo... el rumor persiste.

Éste es el punto de partida de uno de los 12 episodios (13 en el DVD) que forman la primera temporada de la última serie de Whedon. Entrelazadas con escenas del curso normal de acontecimientos en la rutina de Dollhouse, se nos muestran las opiniones de gente de la calle. En estas entrevistas se puede oir de todo: desde gente que cree en su existencia con fe ciega ("Están ahí y nos observan. Como los helicópteros negros..."), a los que ven en ella una vía de escape natural a las ansias de esclavismo del ser humano (nunca adivinaríais el color de piel de quien hizo esta afirmación). Pero sin duda lo más llamativo es la reacción de la gente ante el juego del ¿Y si...? Mientras hay quien lo condena con vehemencia, surgen voces que expresan un gran interés en un estilo de vida en el que se puede hacer "cualquier cosa" y vivir sin las consecuencias de ello. Es curioso cómo se ofrecen versiones de gente que no sólo le gustaría ser consumidor, sino consumido. Por no mencionar el racional discurso de un académico hacia el final del episodio. No me resisto a reproducirlo literal (o en libre traducción) a continuación:
Olvida la moral. Imagina que es cierto. Imagina que se usa esta tecnología. Ahora imagina que la usan contigo. Todo en lo que creías, se desvanece. Todos a los que querías, extraños. Puede que enemigos. Cada parte de ti que te hace ser algo más que un cúmulo de neuronas andante, borrado al antojo de otra persona. Si esa tecnología existiera... Se usaría. Se abusaría de ella. A nivel global. Y estaríamos acabados. Como especies. Dejaríamos de importar. No sé, quizá deberíamos.

"Man in the street"
DOLLHOUSE

Escalofriante. Mal que nos pese, la verdad que encierran estas palabras es incontestable. Perlas como esta y muchas más se pueden encontrar en esta obra whedoniana. Y pensad que esto es sólo una pequeña parte del episodio, el resto es aún mejor.

Estad atentos a la segunda temporada. Será imprescindible.

miércoles, julio 15, 2009

Pares y nones

Cuatro mujeres en una conversación enfrentadas, que no enemistadas, dos a dos. De fondo y con aire inquieto, dos hombres las observan como si de un partido de tenis se tratara. Dos de ellas tratan de convencer al resto de la necesidad de dirigirse al público* con propiedad. Su idea de la misma consiste en usar en los discursos el desdoblamiento en género masculino y femenino para tres de cada cinco palabras. El objetivo es inculcarles el concepto de "igualdad": que nadie debe ser discriminado por su sexo, ni siquiera a la hora de hablar.

Una de las interpeladas contesta, sin ánimo de ofender, que le parece totalmente absurdo. Les recuerda que los idiomas ya poseen palabras de género neutro para casos así y que si el nuestro no las tiene es por una razón.
Y es que vivimos en una sociedad que aún es mayoritariamente machista: el lenguaje es sólo un reflejo de esta actitud. Intentar cambiar a la gente empezando por las palabras, carece de sentido si sigue pensando igual. Con sucesos estúpidos como lo de "miembros y miembras", el concepto se devalúa y acaba tomándose a pitorreo.

Menos discursos recargados y paridad forzada, y más educar de verdad en igualdad. No sólo a los niños, sino también a los mayores. Es decir, para un puesto de trabajo se elige al candidato que mejor cumpla los requisitos. Y punto. Pero si sigue pagándose menos a la mujer en el mismo puesto que a un hombre, o se la discrimina en la contratación por la posibilidad de quedarse embarazada, no estamos ganando nada, por mucho que hablemos con exquisita propiedad.


La discriminación positiva siempre me ha parecido un tremendo error. El hecho de que existan profesiones donde haya una mayoría de uno de los dos sexos no es intrínsecamente malo. Simplemente ocurre. El problema viene cuando existe un sesgo en el sector a la hora de contratar. Pero guardar una cuota para la minoría que sea, impone un doble rasero a todas luces injusto. Desde mi punto de vista, el rollo este de la paridad acaba creando un poso de rencor y fomenta el espíritu revanchista. Será que no me gusta que me regalen las cosas. Prefiero pensar que lo que consigo es gracias a un esfuerzo personal: que, de alguna forma, me lo he ganado. Y nacer con dos cromosomas X no debería influir en absoluto.






(*) Se trataba de un grupo de chavales en edades comprendidas entre los 14 y los 18 años, pero no era determinante para el caso.

Addendum: Publicado desde Praga en un ordenador de pantalla centelleante. Ya podéis odiarme por mi breve escapada. Pero sólo después de felicitarme, que hoy es mi cumple :)

sábado, julio 11, 2009

Harta

Me he pasado toda la semana pidiendo perdón a todo el mundo. No puedo más. Soy humana. A veces me equivoco. Puede que me equivoque más de lo normal. A lo mejor es que soy un ser humano especialmente estúpido. Peor lo paso yo en ese caso, no?

Me aburre ser una decepción constante para los que me rodean. Estoy cansada de sentirme así. Y harta.

Me voy de vacaciones. Escribir esto me sirve apenas de desahogo, pero algo es algo. En diez días nos vemos de nuevo. A ver si me animo y publico otro post que tenía preparado. Ya veré, si encuentro un ciber... *





(*) Publicado desde un ciber en Budapest!!! No es tan difícil encontrarlo, jeje. Aunque el teclado es una basurilla absurda!! :P

lunes, junio 29, 2009

La primera vez

Trastear por internet te lleva a visitar páginas curiosas, como Prosopopeya Divagante, un nombre absolutamente delicioso. En ella, entre otras miles de curiosidades, encontré esta foto y me enternecí. Resulta que este niño tan pequeño era sordo de nacimiento. La ciencia, que avanza una barbaridad, le permitió a su médico colocarle un aparatito de esos molones (o audífonos) y... voilà! La cara que puso al escuchar por primera vez, no tiene precio.

El niño y el audífono

Automáticamente, cual magdalena de Proust, recordé la historia que a mi madre siempre le encanta contarme. Cuando empecé a ir a la guardería, con apenas dos años, la profesora llamó preocupada a mis padres: me distraía constantemente y no prestaba atención. Mis queridos progenitores, ambos con una estupenda tara en forma de miopía, sospecharon y me llevaron al oftalmólogo. Ocho dioptrías, ni más ni menos. Cieguita perdida. Al llegar a casa, más contenta que unas pascuas con mis gafas nuevas, entré en mi dormitorio y exclamé:

- Mamá, ¡qué juguetes más bonitos tengo!

Supongo que mi cara de sorpresa y felicidad debían de parecerse a la foto de arriba. La historia no acaba aquí. Al volver a la guardería, fue mi madre la que quiso hablar con la profesora.

- Pero ¿tú no te habías dado cuenta de que la niña no veía nada?
- Huy, si yo lo que pensaba es que era sorda... Como ni me miraba cuando le hablaba...

¡Y cómo la iba a mirar, si no había nada que ver!

Diré en mi defensa que en el momento en que me enseñaron a leer, decidí que el colegio no estaba tan mal después de todo, y empecé a atender a mis profesores. Aunque todavía hoy, si me pillan con un libro en las manos, hasta que no me gritan: "¡Crystal*, sorda!", no hago ni caso.





(*) Obviamente me llaman por mi nombre del Mundo Real (TM), pero era para que lo entendiérais todos y no pensárais que llamaban a otra.

viernes, junio 26, 2009

Añoranza

Hace poco recibí noticias de ti. Y me entristecí. Que no estás bien, que has cambiado mucho. Que ríes poco y callas más. Que quizás los últimos embates de la vida te han dejado sin fuerzas. Así que me puse a recordar. A recordarte, tal y como eras cuando te conocí. Y la risa afloró a mis labios instantáneamente. Sin proponértelo, eras siempre el centro de todas las aventuras. Sorprendentes, inverosímiles, exageradas por la repetición de boca en boca, que siempre acababan en una gran carcajada. Una noche de fiesta y una frase en el momento oportuno que veías convertida en cita memorable. Y todo con esa expresión pícara en el rostro, medio disculpándose por la atención que atraía sobre tu persona y medio divertida por saber que nada que dijeras o hicieses podría cambiar lo que ocurría a tu alrededor. Porque todos tus amigos te adoraban y disfrutaban encumbrándote en los equívocos en los que acababas implicándote sin querer. Y yo me incluyo, claro, eras irresistible.

Ahora no sé si me apetece volver a verte, para no estropear mis bellos recuerdos, o si debería correr a tu encuentro para tratar de sacarte del pozo en el que has caído. No lo sé. Ha pasado tanto tiempo...